Espacios

Lo descubrí un poco a lo tonto y fueron necesarias muchas ocasiones más para que realmente me diera cuenta del fenómeno. Aquella primera vez había dormido poco, había bebido mucho y me sentía vivo solo moderadamente. No tenía ganas de levantarme y mucho menos de ducharme e ir a trabajar. El mero hecho de hablar (y en mi trabajo en la agencia de viajes tenía que hacerlo a menudo y con cierto entusiasmo) me producía […]

Invitado

Se notaba que la cama era la de invitados. El somier crujía ligeramente, el colchón era blando y el edredón, demasiado grueso. Nada era como en mi cama, nuestra cama, mi excama. No la echaba de menos, esa es la verdad; tampoco a Natalia, que es quien se había quedado con la habitación (nuestra habitación, mi exhabitación), pero en las semanas que llevaba durmiendo en el cuarto de invitados me sentía, precisamente, así, como un […]