Laberinto

Me interné en el laberinto como si fuera un juego. Estaba ahí, en mitad de esos hermosos jardines que rodean el palacio. Me pregunté cómo era posible que no lo conociera, que nadie me hubiera hablado de él, ni siquiera Darío, que es tan aficionado a ellos. Los laberintos siempre son atractivos, tienen ese lado mágico que nos lleva a tiempos remotos y olvidados; aquel estaba perfectamente cuidado. Sus paredes de seto eran mullidas y…Continúa leyendo Laberinto

La sombra

Un día, mientras la miraba fijamente, me di cuenta de que no me gustaba mi sombra. Y no me gustaba porque era como si no me correspondiera, como si fuera de otro y hubiera decidido abandonar a su dueño y pegarse a mí, no sé muy bien con qué finalidad, quizá para confundirme, quizá para llamar mi atención sobre algún aspecto que yo ignoraba en esos momentos. Estaba ahí, de pie, en medio de la…Continúa leyendo La sombra