Puntos suspensivos

Los puntos suspensivos se llaman así, evidentemente, porque dejan algo en suspenso. Se aplican, sobre todo, a los discursos, pero qué mejor discurso que la propia vida. En los días raros, los puntos suspensivos no me pueden parecer más adecuados. Uno está en su casa, en su retiro particular, y los días dejan de tener nombres para convertirse en un fluido del tiempo que discurre de una manera diferente y peculiar a la que nos…Continúa leyendo Puntos suspensivos

Admiracionistas

Hay gente que no sabe andar por la vida sin los signos de admiración. Si se los quitas, los despojas de algo esencial en su vida y se vuelven apáticos, meditabundos, indolentes. Ya no caminan, cojean. Son de ese tipo de personas que en lugar de saludarte con un tranquilo y educado «Buenos días» lo hacen con un «¡Buenos días!» o, incluso, con un «¡¡Buenos días!!», en el caso de los más entusiastas. Para estas…Continúa leyendo Admiracionistas

Paréntesis

Paréntesis. La tercera acepción del diccionario de la RAE lo resume así: «Suspensión o interrupción». Me gusta más lo de «suspensión». Los paréntesis son eso, algo que queda suspendido, una especie de nube en el discurso, algo que tiene que ver y, al mismo tiempo, no tiene que ver con lo que se está contando. Uso bastante los paréntesis cuando escribo, porque me gusta salir y entrar de las frases, como cuando te asomas a…Continúa leyendo Paréntesis