Cursiva y comillas en la piscina

El sol caía con toda su fuerza sobre la tumbona, pero a cursiva no le disgustaba, es más, le gustaba recibir toda esa luz y ese calor porque decía que le daba un brillo especial y la estilizaba aún más. Las comillas, sin embargo, descansaban a la sombra de un cerezo. Como eran españolas (aunque la gente las llamaba a veces latinas, angulares o de pico) rehuían el sol fuerte, ya que les quemaba los…Continúa leyendo Cursiva y comillas en la piscina

Punto y coma

El punto y coma es un signo de puntuación que indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. Saber utilizar el punto y coma en la escritura requiere cierto conocimiento o un saber natural, implícito. Exactamente igual sucede en la vida. Veamos. Llega un momento vital en el que las cosas no son buenas o malas, blancas o negras. No todo es un continuo ni…Continúa leyendo Punto y coma

Mayusculistas

«La escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros; pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores». Esto lo dice el Diccionario Panhispánico de Dudas, que tanto consulto por mi oficio. Pues bien, al igual que la escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, también…Continúa leyendo Mayusculistas

Puntos suspensivos

Los puntos suspensivos se llaman así, evidentemente, porque dejan algo en suspenso. Se aplican, sobre todo, a los discursos, pero qué mejor discurso que la propia vida. En los días raros, los puntos suspensivos no me pueden parecer más adecuados. Uno está en su casa, en su retiro particular, y los días dejan de tener nombres para convertirse en un fluido del tiempo que discurre de una manera diferente y peculiar a la que nos…Continúa leyendo Puntos suspensivos

Admiracionistas

Hay gente que no sabe andar por la vida sin los signos de admiración. Si se los quitas, los despojas de algo esencial en su vida y se vuelven apáticos, meditabundos, indolentes. Ya no caminan, cojean. Son de ese tipo de personas que en lugar de saludarte con un tranquilo y educado «Buenos días» lo hacen con un «¡Buenos días!» o, incluso, con un «¡¡Buenos días!!», en el caso de los más entusiastas. Para estas…Continúa leyendo Admiracionistas