Las flores y el tiempo

Nunca me han gustado los hospitales. No creo que le gusten a nadie, en realidad, salvo que algunas personas parecen manejarse en ellos con soltura, como si fueran un espacio más de la vida en el que hay que desenvolverse, como cuando uno va al mercado o al banco a pagar un impuesto. Yo, sinceramente, nunca he estado cómodo en los hospitales. Mis padres murieron los dos en casa, a mí nunca me han tenido…Continúa leyendo Las flores y el tiempo

Sueño

Cierro los ojos y sueño con una cometa. Tiene una cola llena de colores y vuela amable con el viento, con movimientos suaves, ondulantes, regocijándose en el fluir. La observo desde la playa. Estoy sentada en la arena, que apenas guarda ya el calor de la tarde, pero resulta agradable todavía a esas horas. El sol ilumina la cometa que va y viene y el agua emite destellos de estrellas. Sueño con un vaso de…Continúa leyendo Sueño

Cielo y tierra

A veces imaginaba que estaba en el museo una mañana y ella se sentaba a mi lado en el banco, frente a Mujer con sombrilla en un jardín, de Renoir. Los dos nos quedábamos embobados admirando esa obra, que yo me sabía prácticamente de memoria, y ella suspiraba muy bajo. No nos mirábamos, solo observábamos el cuadro con un aire vago, romántico. A mí me gustaba imaginar que ella era la mujer con sombrilla blanca…Continúa leyendo Cielo y tierra

Dualidad

¿Cuántas copas de champán me tenía que tomar para estar lo suficiente ebria y al mismo tiempo lo suficientemente sobria para no darme vergüenza a mí misma y poder irme a la cama con mi marido como si eso fuera algo que los dos deseáramos? Me lo pregunté en voz baja, en voz tan baja que casi ni la oía, aunque es evidente que esa voz estaba ahí, susurrante, pegada a mi cabeza, a mis…Continúa leyendo Dualidad

Múltiple realidad

Dicen que las prisas no son buenas, pero yo me paso la vida corriendo. Desde que me levanto hasta que me acuesto, no paro de correr. Me despierto acelerado, como si ese proceso de pasar del sueño a la vigilia fuera algo mecánico y programado. No hay cabida a la duermevela, al lento volver del mundo de los sueños al mundo real, donde hay que hacer cosas. Muchas cosas. Hay que ducharse. Hay que vestirse.…Continúa leyendo Múltiple realidad