Detrás de la palabra: Mador

  No se me ocurría mejor manera de dar la bienvenida al verano que esta palabra. «Mador», para mí, es el inicio del verano, los bordes del verano, el perfil del verano. Esa ligera humedad que cubre la piel sin llegar a ser verdadero sudor representa estos primeros días del estío, donde la contundencia del calor, su pegajosidad y la indolencia que lo acompaña todavía no se han manifestado abiertamente. Donde resido, el sol empieza…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Mador

Detrás de la palabra: Delicuescente

  Hay palabras sencillamente perfectas. «Delicuescente» es una de ellas y tiene que ver, en una de sus dos acepciones, con costumbres o movimientos artísticos o literarios que no tienen vigor y son decadentes. Proviene del latín deliquescens, -entis, participio de presente activo de deliquescĕre, que significa «licuarse, derretirse». Sin embargo, me quedo, sobre todo, con ese otro término que nos ofrece el diccionario de la Academia en su definición: «evanescente», es decir, que se desvanece o…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Delicuescente

Detrás de la palabra: Irreversible

  Trabajando con un libro de física y química, leo, sobre la degradación de la energía, que, si bien la energía no se puede crear ni destruir, sí que se transforma, y que la naturaleza establece el sentido en el que se produce dicha evolución, desde los sistemas más ordenados a los menos ordenados. Y que siempre que un sistema evoluciona de forma espontánea desde una situación más ordenada hacia otra con más desorden, resulta…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Irreversible

Detrás de la palabra: Remanguillé

  «A la remanguillé». Escuché esta expresión el otro día en la retransmisión de la final del Mundial de Baloncesto que disputó España contra Argentina. Un jugador argentino, sometido a la presión de España, hizo un tiro un poco forzado, el balón no entró y el comentador dijo que lo había lanzado «a la remanguillé». No pude por menos que sonreír, claro. Hacía mucho, pero que mucho tiempo, que esa locución no se cruzaba en…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Remanguillé

Detrás de la palabra: Cartas

      Seamos sinceros. Casi nadie escribe cartas así, en papel, ordinariamente cerradas, salvo los bancos (cada vez menos), el Ayuntamiento o Hacienda. No hay duda de que todos ellos, esas entidades, pretenden «comunicarse» con nosotros, aunque creo que a nadie le gusta demasiado ese tipo de comunicación. No se trata ya de anhelar una carta de amor (eso sería lo más, a mi entender), pero sí una carta de un amigo, de un…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Cartas