Laura, Laura, Laura

Recuerdo que al principio no entendía la mitad de las cosas de las que me hablaba. Íbamos al cine a ver una de esas películas orientales en versión original y luego filosofaba un rato sobre la poesía de las imágenes que acabábamos de ver. Yo la agarraba fuerte de la cintura y acariciaba su brazo blanco, mientras ella de repente se paraba en medio de la calle para reírse y abrazarme y decirme que yo…Continúa leyendo Laura, Laura, Laura