Guerra y paz

Llegué a casa de la abuela a las cuatro de la tarde. La ceremonia no iba a celebrarse hasta un rato después, pero yo había querido ir un poco antes para estar de nuevo sola en aquella casa donde me iba reconociendo en cada estancia, en cada esquina. Me la sabía de memoria y, sin embargo, ahora me parecía extraña, como si hubiera encogido al mismo ritmo que había hecho ella, sobre todo en los…Continúa leyendo Guerra y paz

Me llamo Remedios

Me llamo Remedios y tengo cuarenta y cinco años. Los mismos que llevo avergonzada de llamarme Remedios. Los mismos que llevo culpando a mi madre de haberme puesto el mismo nombre que mi abuela. La abuela Reme. La Reme. Reme. Todavía se me pone la piel de gallina cada vez que alguien me llama Reme. Cuando las letras de la palabra Reme quedan flotando en el aire y consiguen juntarse para formar ese vocablo humilde,…Continúa leyendo Me llamo Remedios