Incomprensión

Lo reconozco: estaba estresado. Es más, estaba muy estresado. Se me había caído el pelo de la coronilla y en lugar de una limpia calva habían aparecido una especie de escamas (no confundir con caspa, por favor) asociadas a un picor bastante insoportable. También los dedos de las manos tenían un aspecto extraño, como si se estuvieran pelando. No me picaban, pero me producían una sensación de escozor que me había llevado a morderme de…Continúa leyendo Incomprensión