Frío

Son algo más de las ocho de la mañana. Lo sabe por la voz del locutor, que, como cada día a estas horas, dedica cinco minutos de su informativo a plantear preguntas sobre la vida política que ella nunca sabe contestar, quizá porque está demasiado dormida o porque no le interesan en absoluto los tejemanejes de los líderes políticos y los empresarios. Su hijo Quique no se ha ido todavía, le oye trajinar en la…Continúa leyendo Frío