La carta

Desde que descubrí la carta fui incapaz de separarme de ella durante unas semanas. La llevaba en mi bolso, la guardaba en la mesilla y alguna noche, incluso, la ponía debajo de la almohada. Era una carta preciosa. Una carta de amor que descubrí una tarde de invierno en lo alto del armario del trastero. Imagino que debía llevar ahí desde que nos mudamos tres años antes, cuando nació Lucía. Estaba dentro de un maletín…Continúa leyendo La carta

Luz

No dije nada a nadie. No tenía fuerzas y, además, no me interesaba su opinión. Ni la de mis padres, ni la de mi hermana, ni la de mis amigos, ni la de la psicóloga. Había sido un acto impulsivo: pasaba por delante de una agencia de viajes, me paré a ver una foto de una aurora boreal que tenían en el escaparate, miré hacia arriba, vi que se llamaba Tierras Polares, entré y en…Continúa leyendo Luz

Si el amor se puede nombrar…

Te miro y no me cuesta esfuerzo alguno reconocer ahora, tantos años después, tu mirada original, primera. Un brillo un poco loco que se expande y que traspasa tejidos, ideas y estructuras para llegar al corazón y emocionar. Lo hacía antes y lo sigue haciendo ahora. Era un brillo algo excesivo, quizá, para alguien como yo, una luz expansiva que me asombraba y me hacía preguntarme, a veces, de dónde salía y por qué. Nunca…Continúa leyendo Si el amor se puede nombrar…