Entreacto

Preparamos la cesta de pícnic, la de mimbre con la tela de cuadros rojos y blancos. Tenía dos platos y dos vasos de cerámica, dos tenedores y dos cuchillos de acero inoxidable y hasta un sacacorchos. Cogí dos cervezas bien frías y metí dentro de la cesta un táper con tortilla de patatas y unas croquetas. Hacía sol y nos pusimos los sombreros de paja que usamos en nuestras excursiones. Extendimos la jarapa, aspiramos con…Continúa leyendo Entreacto

Compañero

El banco de la marquesina era demasiado pequeño, así que cuando llegué me quedé de pie para no incomodar a la chica que estaba sentada en un extremo. Son cosas que pasan en los días raros en los que se nos dice que debemos adaptarnos a la «nueva normalidad». Era el primer día, después de dos meses, que iba a coger el autobús para ir al trabajo. Me sentía incómodo dentro del traje y la…Continúa leyendo Compañero

¿Nueva normalidad?

El otro día me encontré con mi vecina del segundo. Hacía semanas (desde que comenzamos con este particular retiro) que no nos veíamos, pero después de los días raros nos habían dejado a salir a pasear por franjas horarias.  A mí me costaba vestirme con algo distinto que no fuera el pijama, así que decidí reconectar con el mundo poniéndome un chándal un poco brillante y antiguo que había encontrado en el último cajón del…Continúa leyendo ¿Nueva normalidad?

Mayusculistas

«La escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros; pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores». Esto lo dice el Diccionario Panhispánico de Dudas, que tanto consulto por mi oficio. Pues bien, al igual que la escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, también…Continúa leyendo Mayusculistas

De balcón a balcón

Nunca he tenido un pueblo y, por tanto, siempre he idealizado un poco las conversaciones de balcón o esas largas horas al atardecer cuando los vecinos sacan sus sillas a la acera para charlar de lo cotidiano o, simplemente, para estar. El otro día, a primera hora de la mañana, abrí las ventanas de la casa para ventilar y me asomé al balcón. Normalmente no lo hago porque, aunque la calle donde vivo es estrecha,…Continúa leyendo De balcón a balcón