Detrás de la palabra: Risa

  La risa es —así lo dice el diccionario de la academia— el movimiento de la boca y otras partes del rostro que demuestra alegría. Me gusta es matiz, el de «otras partes del rostro» porque hay quien ríe con la boca muy abierta, entregándose al placer de la alegría que explota, y hay quien ríe solo con la mirada. Este tipo de risa me produce mucha ternura porque es una alegría discreta, que se…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Risa

En los días raros

En los días raros, la vida se pone las zapatillas de lana y se desliza silenciosa, uno siente que sucede algo extraño… y empiezan a pasar muchas cosas. El silencio, por ejemplo, se despereza, abre los brazos para estirarse a gusto y, de hecho, se estira tanto que uno no está acostumbrado y necesita a toda costa oír algo. Es más fácil oír que escuchar. Escuchar el silencio de fuera y el propio silencio no…Continúa leyendo En los días raros

Fotohistorias: Tumbas

Foto: Granada Hoy   Hay gente que necesita llamar la atención. Está claro que Antonio era todo un personaje y su tumba está a la altura: estrambótica, peculiar y llamativa. Quizá a partir de ahora, el pequeño cementerio de Pinos Puente en Granada se convierta en lugar de peregrinación, en un punto de interés turístico, como quien, cuando va de viaje, dedica unas horas a visitar el cementerio de St. Andrews en Escocia, el Père…Continúa leyendo Fotohistorias: Tumbas

Admiracionistas

Hay gente que no sabe andar por la vida sin los signos de admiración. Si se los quitas, los despojas de algo esencial en su vida y se vuelven apáticos, meditabundos, indolentes. Ya no caminan, cojean. Son de ese tipo de personas que en lugar de saludarte con un tranquilo y educado «Buenos días» lo hacen con un «¡Buenos días!» o, incluso, con un «¡¡Buenos días!!», en el caso de los más entusiastas. Para estas…Continúa leyendo Admiracionistas

El castaño

Mi amiga Nati me pasó un sobre como si se tratara de algo importante, incluso confidencial. Estábamos tomando un té en uno de esos cafés de mesas redondas con faldas de terciopelo y velas con churretes de cera que casi nadie se puede resistir a no tocar. A mí no me gusta el lugar, pero a Nati, que es muy teatrera sí, dice que tiene mucho «encanto». No sé si tiene encanto, pero es cierto…Continúa leyendo El castaño