Vaivén

Llevaba unos meses viviendo en aquella ciudad de provincia donde todo se me hacía demasiado extraño cuando mis nuevos compañeros de trabajo me invitaron a tomar unos vinos el viernes por la noche. Durante todas esas semanas apenas había salido. El traslado había sido forzoso y anhelaba el momento en que mi mujer y mi hija llegaran. Aún tardarían unos meses, pues los dos estuvimos de acuerdo en que era mejor que se acabara el…Continúa leyendo Vaivén

Nubes

El inconveniente de estar mirando siempre las nubes es que a veces pisas una mierda de perro sin darte cuenta. El suelo se convierte en un elemento extraño y pasan cosas como que te chocas con alguien (incluso con una farola), metes el pie en un alcorque, te pierdes la belleza de una acera adoquinada o resbalas si el suelo está húmedo. Es lo que tiene poner la vista en el cielo, que la tierra…Continúa leyendo Nubes

Vecinas

Llevaba seis meses viviendo en aquel piso del centro. Después de trabajar durante años como funcionario en un pequeño pueblo, anhelaba el bullicio de las calles, el movimiento de las gentes, ver muchos comercios y restaurantes y hasta disfrutar del tráfico de una gran ciudad. Era un apartamento diminuto, pero tenía lo que yo necesitaba: una cocina sencilla, una habitación, un baño, un salón donde me cabían mis libros y mis plantas y, casi lo…Continúa leyendo Vecinas

A ti

A ti, que gustas de las palabras. A ti, que navegas entre las líneas evitando las grandes olas o buscándolas para que te mareen y te despojen de la parte de arriba del bikini. A ti, que buscas historias que te hagan soñar, que te saquen las lágrimas desde dentro, que te rescaten una carcajada que creías perdida. A ti, que te aferras a una metáfora mientras observas cómo el sol deja su último rastro…Continúa leyendo A ti

Cursiva y comillas en la piscina

El sol caía con toda su fuerza sobre la tumbona, pero a cursiva no le disgustaba, es más, le gustaba recibir toda esa luz y ese calor porque decía que le daba un brillo especial y la estilizaba aún más. Las comillas, sin embargo, descansaban a la sombra de un cerezo. Como eran españolas (aunque la gente las llamaba a veces latinas, angulares o de pico) rehuían el sol fuerte, ya que les quemaba los…Continúa leyendo Cursiva y comillas en la piscina