De balcón a balcón

Nunca he tenido un pueblo y, por tanto, siempre he idealizado un poco las conversaciones de balcón o esas largas horas al atardecer cuando los vecinos sacan sus sillas a la acera para charlar de lo cotidiano o, simplemente, para estar. El otro día, a primera hora de la mañana, abrí las ventanas de la casa para ventilar y me asomé al balcón. Normalmente no lo hago porque, aunque la calle donde vivo es estrecha,…Continúa leyendo De balcón a balcón

Puntos suspensivos

Los puntos suspensivos se llaman así, evidentemente, porque dejan algo en suspenso. Se aplican, sobre todo, a los discursos, pero qué mejor discurso que la propia vida. En los días raros, los puntos suspensivos no me pueden parecer más adecuados. Uno está en su casa, en su retiro particular, y los días dejan de tener nombres para convertirse en un fluido del tiempo que discurre de una manera diferente y peculiar a la que nos…Continúa leyendo Puntos suspensivos

Detrás de la palabra: Delicuescente

  Hay palabras sencillamente perfectas. «Delicuescente» es una de ellas y tiene que ver, en una de sus dos acepciones, con costumbres o movimientos artísticos o literarios que no tienen vigor y son decadentes. Proviene del latín deliquescens, -entis, participio de presente activo de deliquescĕre, que significa «licuarse, derretirse». Sin embargo, me quedo, sobre todo, con ese otro término que nos ofrece el diccionario de la Academia en su definición: «evanescente», es decir, que se desvanece o…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Delicuescente

Detrás de la palabra: Tiempo

  Hablemos un poco del tiempo, de la duración de las cosas sujetas a mudanza, porque de eso, de una especie de mudanza, es acerca de lo que vamos a reflexionar. Hablemos, pues, del pasado y del futuro en estos días raros en los que las horas se estiran y se encogen de una manera diferente y donde a veces el tiempo y el espacio se funden en una nueva sensación, para muchos desconocida, que…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Tiempo