Indigestión

Fueron necesarias tres señales para que empezara a darme cuenta: una foto, un anillo y un abrigo. Por este orden. La primera, la foto, me cogió por sorpresa. Ni Marcos ni yo somos muy dados a hacernos fotos y muchos menos a imprimirlas para ponerlas en casa. Por eso, cuando buscaba Invisible, de Auster, para dejárselo a una amiga, me sorprendió que aquella imagen apareciera entre sus páginas y precisamente en un libro titulado así. […]

Siesta

Un día, después de la siesta, me puse a calcular el tiempo que perdía hablando. Eché cuentas y me salían unas quinientas horas anuales. ¿Os dais cuenta de todo lo que se puede hacer en quinientas horas? En ese tiempo puedes leer un montón de libros o ver películas y series de hasta ocho temporadas, ir más veces al gimnasio o salir a dar paseos, apuntarte a un curso de fotografía o, simplemente, tumbarte y […]

Picnic

Subí al trastero para buscar la esterilla de yoga. Tras cuatro años sin practicarlo, me había apuntado a un centro que habían abierto cerca de casa. Se llamaba Samarkanda y me gustó mucho el nombre, el olor de la sala y la chica que daba las clases. Quería retomar una práctica que unos años atrás me había hecho tanto bien y que en aquellos momentos sentía que volvía a necesitar. Las cosas en el trabajo […]