Me llamo Remedios

Me llamo Remedios y tengo cuarenta y cinco años. Los mismos que llevo avergonzada de llamarme Remedios. Los mismos que llevo culpando a mi madre de haberme puesto el mismo nombre que mi abuela. La abuela Reme. La Reme. Reme. Todavía se me pone la piel de gallina cada vez que alguien me llama Reme. Cuando las letras de la palabra Reme quedan flotando en el aire y consiguen juntarse para formar ese vocablo humilde,…Continúa leyendo Me llamo Remedios

Fuera de ruta

Apagó la luz de la cocina y antes de salir pasó el dedo por la mesa del comedor. Todo estaba en orden. Cogió el fular que tenía preparado y se lo anudó mientras se miraba en el espejo por última vez. Se veía bien, pero, aun así, volvió a pensar qué cara iba a poner Isabel cuando se vieran después de tantos años. Seguramente todo serían halagos, dichos con sinceridad o quizá para no herir,…Continúa leyendo Fuera de ruta