Fuera de lugar

  Siempre me han sorprendido las cosas extrañas que uno puede encontrarse en los lugares más insospechados. Mejor dicho, no es que sean cosas extrañas, sino que no están en su contexto, como, por ejemplo, la percha de la playa en la foto que ilustra esta entrada. Aparte del horror medioambiental de ese plástico en la arena, uno no puede dejar de preguntarse qué demonios hace esa percha en la playa. ¿Alguien que ha dormido…Continúa leyendo Fuera de lugar

A ti

A ti, que gustas de las palabras. A ti, que navegas entre las líneas evitando las grandes olas o buscándolas para que te mareen y te despojen de la parte de arriba del bikini. A ti, que buscas historias que te hagan soñar, que te saquen las lágrimas desde dentro, que te rescaten una carcajada que creías perdida. A ti, que te aferras a una metáfora mientras observas cómo el sol deja su último rastro…Continúa leyendo A ti

Detrás de la palabra: Chisgarabís

  El diccionario de la Academia dice que un chisgarabís es un chiquilicuatre, es decir, una persona, frecuentemente joven, algo arrogante y de escasa formalidad o sensatez. Sí, lo sé, todos estáis pensando en alguien que reúne estas características. Me gusta esa matización que hace el DRAE de «frecuentemente joven», aunque todos sabemos que la edad es algo relativo y hay quienes con sus bien cumplidos 40 o 50 años (o más) no dejan de…Continúa leyendo Detrás de la palabra: Chisgarabís

Cursiva y comillas en la piscina

El sol caía con toda su fuerza sobre la tumbona, pero a cursiva no le disgustaba, es más, le gustaba recibir toda esa luz y ese calor porque decía que le daba un brillo especial y la estilizaba aún más. Las comillas, sin embargo, descansaban a la sombra de un cerezo. Como eran españolas (aunque la gente las llamaba a veces latinas, angulares o de pico) rehuían el sol fuerte, ya que les quemaba los…Continúa leyendo Cursiva y comillas en la piscina

Confesiones

La misa terminaba a la una, pero, como en la pospandemia todo lleva mucho más tiempo que antes, decidí ir pronto para recoger a mi madre con el coche. Me había llamado la noche anterior para decirme que iría andando hasta la iglesia, que el paseo le vendría bien después de tres meses sin salir de casa. Noté que estaba muy nerviosa por reencontrarse con sus amigos fieles y ella misma me dijo al final…Continúa leyendo Confesiones